Protagonismo infantil, construcción social y nuevas perspectivas de humanidad
Protagonismo infantil, construcción
social y nuevas perspectivas de
humanidad
A
fines del siglo pasado, el protagonismo infantil ya había sido considerado como
un cambio de paradigma en la formación y
concepción de lo que significa ser niño y en la actualidad con una construcción
interesante de organizaciones de niños, sobre todo de niños trabajadores que
quieren tomar en sus manos sus vidas y el rumbo de la sociedad desde la
construcción de la misma y sobre todo desde una etapa propicia para el
aprendizaje, estamos frente a abordar una premisa fundamental y se refiere a
una construcción social y nuevas perspectivas de humanidad desde el
protagonismo infantil. En ese sentido nos insertamos en dos premisas, la
primera respecto al trato convencional con persistencia del adultocentrismo y
la otra, que por cierto es la oportunidad o la nueva perspectiva de humanidad;
la que se refiere a la dinámica de promover la participación y respetar el
protagonismo de los niños buscando una tendencia a co-protagonizar lo que
significa buscar la participación de los niños para acompañar y orientar la
toma de decisiones, pero sobre todo construir una colectividad de protagonistas
y de una dinámica que considera a todos en armonía, reciprocidad y cooperación.
De lo último se desprende la vinculación e inclinación por una sociedad
comunitaria en donde los niños tienen un punto de partida desde sus necesidades
y se acompaña sus procesos respetando
sus opiniones y organizando en el camino de la formación y la incidencia en
instancias de toma de decisiones.
De
otro modo, es indispensable propiciar el juicio crítico desde los niños, pero
en primera instancia la promoción del mismo y la educación hacia la proposición
para construir juntos esa sociedad otra para nuestra humanidad.
Complementariamente a lo ya mencionado desde las organizaciones, las familias y
la escuela se puede construir con confianza el protagonismo y la participación
de los niños teniendo en cuenta la vida y el trato social desde la familia, comunidad,
interrelación social y la defensa de los derechos de la comunidad, de las
costumbres y de la cultura; en la línea del protagonismo y los niños como
actores sociales Monique Aparecida Voltarelli subraya lo siguiente:
Monique Aparecida Voltarelli en
su escrito “Los temas del protagonismo y la participación infantil en las producciones
sudamericanas” hace un abordaje interesante en la consideración de los niños y
niñas como actores sociales que interfieren en el medio en que viven, esta
perspectiva lo relaciona con lo que en James & Prout en 1990 propone a la
infancia como una construcción social y
se complementa en que este paradigma también defiende que los niños y niñas
pueden y deben ser estudiados desde sus propios derechos, y también vistos como
«activos en la construcción y determinación de sus propias vidas sociales, ya
que no son solamente sujetos pasivos de las estructuras y de los procesos
sociales» (James & Prout, 1990, p. 8).
Con
lo mencionado anteriormente cabe resaltar que en nuestros tiempos aún se mantienen
desafíos al respecto y se refiere básicamente a que los niños y niñas deben ser
esos actores sociales que generar protagonismo en la comunidad y que por lo
demás se vincula a construir nuevas perspectivas y miradas desde los niños y
las niñas pero teniendo en cuenta lo que ya en los años 90 James
y Prout consideraban con respecto a los niños, como actores sociales y de
ese lado la relación seria vinculante y sobre todo de construcción para
fortalecer las estructuras de la sociedad. Por otro lado y a nivel de
organización, de este modo refiriéndose centralmente a organizaciones de niños
y niñas organizados se encuentran oportunidades de cambiar paradigmas y de
promover el co-protagonismo y el aporte intergeneracional para seguir en esa
tarea de fortalecer las estructuras sociales.
En
una dinámica social-comunitaria es fundamental hacer esta relación dado que
necesariamente se tiene que impulsar una construcción social diferente a la que
conocemos y para ello es necesario promoverlo, en esa medida Alberto Javier Jáuregui Virto sostiene:
La
“participación socio comunitaria” es una estrategia que permite el aprendizaje
de la autonomía tanto al niño, la niña y el adolescente, como a sus familias y
los que forman parte de los entornos en los que participan. Esta estrategia
tiene la función de aportar alternativas de participación a los niños, niñas y
adolescentes. Cuando no hay propuestas desde los ámbitos instituciones se
construyen desde el comunitario. Los niños, niñas y adolescentes son
participantes en los procesos preventivos cuando su participación se repite en
el tiempo. Se desarrolla a partir de tres tipos de acciones: la motivación
(querer participar), formación (aprender a participar) y organización (tener
espacios para participar). Como acción motivadora de la participación está la
movilización del conjunto de la población infantil y juvenil del barrio a
través de diferentes vías.
Desde
la mirada de la convención del niño adoptada en 1989 que a lo largo de sus 54
artículos, reconoce que los niños (seres humanos menores de 18 años) son
individuos con derecho de pleno desarrollo físico, mental y social, y con
derecho a expresar libremente sus opiniones. Además la Convención es también un
modelo para la salud, la supervivencia y el progreso de toda la sociedad
humana.
En
correlación con lo mencionado UNICEF, no deja de ser importante la convención y
lo que estipula sobre todo en cuanto a que los niños gozan de todo derecho y
deben tener una interacción social la cual conlleva a una participación
protagónica de los mismos desde sus propias necesidades para suprimir el
individualismo que caracteriza a nuestras sociedades y de esa manera Erika
Alfageme, Raquel Cantos y Marta Martínez afirman al respecto:
La
manera como la Convención reconoce a los niños como individuos autónomos deja
muy poco margen para la participación. La identidad del niño se basa sólo en un
espacio protegido por los adultos y alejándolo de cualquier colaboración activa
con la realidad social de la que forma parte. Nuevamente han sido los adultos
los que se han hecho cargo de los derechos de los niños; han dado un amplio
espacio a los derechos civiles y a los económicos y sociales, pero un espacio
demasiado limitado a los llamados derechos políticos expresados a través del
derecho a la participación.
Las mencionas autoras en la misma medida de lo ya citado afirman que esta normativa internacional otorga a los adultos un rol de interpretar a los niños y eso se relaciona con el bienestar social, espiritual, físico y moral del niño, mas no a una capacidad de formarse en un juicio propio y de otro modo sólo otorga importancia a las opiniones del niño siempre y cuando éstas estén estrictamente referidas a las situaciones y procedimientos que afectan a sus intereses.
Y en cuanto al protagonismo infantil que es necesario abordarlo y sobre todo generar su promoción en los y las niñas. En relación a lo planteado en cuanto al protagonismo y al sentir de los niños es importante también señalar que este va de la mano de la participación y sobre todo de generar aprendizaje en los niños, pero también un pensamiento crítico y sobre todo una autonomía en sus decisiones. He ahí el rol de los colaboradores en las organizaciones de niños y niñas trabajadoras teniendo en cuenta que nadie es exclusivo y más que el protagonismo se tiene que promover el co-protagonismo que genere una relación armónica intergeneracional y sobre todo una forma de entender la humanidad con otra perspectiva que incluye la importancia de los niños para la sociedad y de sobremanera la promoción de colectividad en nuestros tiempos. De este modo Francisca Fernández en Protagonismo infantil: Otras miradas y posibilidades de niñez nos genera algunas miradas referidas a la idea de protagonismo infantil.
La noción de protagonismo infantil responde a una (re)conceptualización de la niñez como actoría social. Desde esta visión la niñez no es una desventaja, déficit ni debilidad en comparación a la adultez. Se le asume como la vida misma y no como una preparación para tal. Ni la fantasía, la imaginación, la creatividad y el juego son ámbitos privativos de la niñez, ni la sensibilidad ni el compromiso político son únicamente del mundo adulto.
Los niños son sujetos sociales, y esto constituye el eje articulatorio del protagonismo infantil, tensionando los enfoques y conceptos de niñez prevalecientes. Se critica el régimen de verdad de la infancia instalando otras producciones múltiples y situadas. No es lo mismo ser niña que niño, ser del campo o de la ciudad, vivir en Las Condes o en Conchalí. La idea de protagonismo infantil no se refiere únicamente a la participación de niños y niñas en la toma de decisiones ni tampoco a su condición de sujetos de derecho, sino en la conformación de agentes propositivos, quienes se posicionan frente al mundo desde una mirada en particular, donde se mezclan cuerpos, cantos, silencios, miradas, olores, y sabores. (Fernández, 2015)
Lima, 26 de septiembre 2020
Felipe Vega
Referencias
Alfageme, E.,
Cantos, R., & Martínez , M. (2003). De la participación al
protagonismo. Plataforma de Organizaciones de Infancia. Obtenido de
https://www.sename.cl/wsename/otros/de-la-participacion-al-protagonismo-nov-2003.pdf
Fernández, F. (31 de Marco de 2015). Protagonismo
infantil: Otras miradas y posibilidades de niñez. Obtenido de https://iberoamericasocial.com/protagonismo-infantil-otras-miradas-y-posibilidades-de-ninez/
Jáuregui Virto, A. J. (2018). Eel
protagonismo infantil comunitario como estrategia socioeductiva de protección
a la infancia en barrios. Obtenido de https://www.observatoriodelainfancia.es/participanda/wp-content/uploads/2018/05/ProtagonismoInfComunitAJaureguiV.pdf
UNICEF. (2006). Convención sobre
los derechos del niño. Madrid: Unicef. Obtenido de
https://www.un.org/es/events/childrenday/pdf/derechos.pdf
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