Niños, niñas y adolescentes trabajadores, una oportunidad en tiempos de crisis.
Niños, niñas y adolescentes trabajadores, una oportunidad en tiempos de crisis.
Niños, niñas y
adolescentes en el Perú, según el
código de los niños y adolescentes: se considera niño o niña a todo
ser humano desde su concepción hasta cumplir los doce años de edad y
adolescente desde los doce hasta cumplir los dieciocho años de edad. Y desde el
mandato constitucional se estipula que el Estado Peruano y la comunidad deben
tener especial protección hacia los niños y los adolescentes[1]. En esta misma dirección otro aspecto importante tieneque ver con el derecho que todo niño posee, el de vivir en una familia:
“El
niño y el adolescente tienen derecho a vivir, crecer y desarrollarse en el seno
de su familia. El niño y el adolescente que carecen de familia natural tienen
derecho a crecer en un ambiente familiar adecuado. El niño y el adolescente no
podrán ser separados de su familia sino por circunstancias especiales definidas
en la ley y con la exclusiva finalidad de protegerlos”
Con lo mencionado anteriormente y en correlación con la concepción social de la familia, es decir; la familia como la célula básica de la sociedad que definitivamente es reflejada en sus estructuras y de por si en la conducta y comportamiento global de una sociedad, es por ello que es importante el rol de la familia como primera escuela para la formación de personas integras, responsables y con valores. A lo ya mencionado, se agrega que los individuos de todas las edades interactúan a una sociedad, pero por otro lado todas las personas están expuestas aprender u adoptar determinadas conductas en su desarrollo e interacción social, y de todas las etapas en las que se desarrolla la persona, la niñez es la que está inmersa en el pleno desarrollo físico, social, cognitivo, emocional y de aprensión de la vida en todos sus sentidos, de lo anterior se desprende que la niñez hereda en primera medida la formación, educación y empatía desde la familia y en segunda instancia lo que la sociedad pueda complementar, de esta manera se explica el especial interés en la niñez para que desde todos los espacios se pueda generar condiciones necesarias para su pleno desarrollo con aportes de humanidad a nuestra sociedad y cuidadania con visión a nuestro país.
Ante
la oportunidad que representa el desarrollo de los niños y niñas también es necesario resaltar la importancia no solo lo que estipula el Estado o las
normas jurídicas en cuanto a los derechos, el cuidado y la especial atención en
los niños y adolescentes; sino la interpelación de ¿cuál
es el significado de ser niño, niña u adolescente en el siglo XXI? Y
seguramente para dar un significado, no se tiene que recurrir a lo jurídico o
lo que dice la sociedad o de otro modo a lo que las instituciones pueden
conceptualizar, sino que es importante incluir el sentir de los mismos niños como protagonistas de su vida, pero la
interpelación es más retadora que desde una concepción de ser niños, niñas y adolescentes sino es referida al eje principal de su protagonismo en la escuela,
comunidad, organización y su país y sobre todo cuando se habla de organizaciones de niños trabajadores que contribuyen a la
economía familiar o que tienen que trabajar para poder alimentarse y estudiar.
En el Perú hay experiencias de organizaciones
de niños, niñas y adolescentes trabajadores, como por ejemplo el Movimiento de
Adolescentes y Niños trabajadores Hijos de Obreros Cristianos[2] (MANTHOC) y el Movimiento Nacional Niños , Niñas y Adolescentes trabajadores organizados del Perú (MNNATSOP) que impulsa una participación
protagónica en diferentes espacios y lleva la voz de los mismos a las
diferentes instancias e instituciones del Estado considerando el protagonismo y la acción de los niños, niñas y adolescentes trabajadores. Las organizaciones de niños, niñas y
adolescentes trabajadores de la mano de
la formación, el protagonismo y la acción para mejorar la realidad de vida es
un claro reflejo de que los niños hacen uso de su libertad e incidencia para
que el Estado los proteja de la explotación laboral infantil. Es así que los
niños niñas y adolescentes hacen ejercicio de sus derechos, los cuales se
estipula en el artículo 9 del Nuevo
Código de los Niños y Adolescentes: “El niño y el adolescente que
estuvieren en condiciones de formarse sus propios juicios tendrán derecho a
expresar su opinión libremente en todos los asuntos que les afecten y por los
medios que elijan, incluida la objeción de conciencia, y a que se tenga en
cuenta sus opiniones en función de su edad y madurez.”
Por
otra parte, en cuanto al trabajo hay muchas complejidades que tienen que ver
con la explotación laboral de niños u con la controversia del trabajo infantil
excluido de ser digno, sin embargo según el último reporte de la Encuesta
Nacional Especializada de Trabajo Infantil del INEI, más de un millón de
niños y adolescentes entre 5 y 17 años han trabajado en el Perú. De ellos,
241,998 adolescentes realizan actividades que exceden las 50 horas semanales,
lo cual se considera como trabajo peligroso. Por lo ya mencionado con anticipación
se sabe que en el Perú hay muchos niños trabajando y la forma de trabajo es
diversa y esto se refiere a que por una parte hay explotación laboral infantil
y exposición a trabajos forzosos de los niños, sin embargo hay poblaciones que
el significado del trabajo es más amplio y tiene una connotación de reciprocidad,
mas no de capitalización del trabajo y los niños trabajan como parte de la
cultura y tradición familiar es por ello que desde las organizaciones de Niños Niñas Adolescentes
Trabajadores NNATs apuestan por el trabajo
infantil digno que contribuya a la economía familiar, pero que no
implique trabajo forzoso y exponga al niño a sufrir daños.
Ese es el desafío de nuestra sociedad como
respuesta a que queremos para los niños para que las generaciones de NNTs que promueven además del protagonismo, un espíritu crítico, propositivo y analítico en base a cada realidad, contexto político y social. En cuanto al trabajo la Ley Nº 27337 contiene sólo el Derecho a trabajar del
adolescente, pero además su protección por parte del Estado, sin embargo deja de lado a los niños trabajadores.
El
adolescente que trabaja será protegido en forma especial por el Estado. El
Estado reconoce el derecho de los adolescentes a trabajar, con las
restricciones que impone este Código, siempre y cuando no exista explotación
económica y su actividad laboral no importe riesgo o peligro, afecte su proceso
educativo o sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental,
espiritual, moral o social.
El
aspecto que llama poderosamente la atención en la cita anterior es que el
Estado solo reconoce el derecho a trabajar a los adolescentes, dejando de lado
a los niños trabajadores, cuestión que para las organizaciones de niños es una
lucha persistente que por cierto es considerada en sus demandas y de otro modo
en la incidencia a nivel de las instituciones del trabajo en el país, pero otro aspecto interesante que es preciso abordar es la explotación de niños y niñas como
fenómeno estructural de las sociedades capitalistas que en versión de la revista internacional NATs N° 27 lo aborda de la siguiente manera:
Y
es que se supone que la explotación económica de los niños y niñas es una
consecuencia directa de la pobreza, sin embargo no se toma en cuenta que en un
desempeño capitalista de las sociedades en donde existe muchas desigualdades,
todos los miembros de la familia aportan y adoptan tareas de acuerdo a sus
habilidades y fuerzas. Y se entiende como explotación cuando una parte de la
sociedad aprovecha el trabajo de otras partes y tiene poder de determinar de
qué forma y en qué condiciones se trabaja.
De
lo anterior se deduce que en una sociedad capitalista las desigualdades y las brechas
son altas, pero por otra parte estas desigualdades afectan tanto a las
sociedades más pobres y más vulnerables, esta situación incluye a niños, niñas y adolescentes que tienen la necesidad de trabajar, pero su trabajo no
es valorizado y por otra parte explotado. A esto se puede añadir las condiciones laborales generales, que aún en su normalidad tiene efectos en los y las niñas, pero de otro modo y
con una explicación más negativa es posible referirse también a cómo es que los
niños se ven afectados en situaciones de pérdida de empleo de los padres, de
casos fortuitos u de casos más graves como una crisis económica o una pandemia.
Por
último, en un contexto mundial complicado a nivel de salud, trabajo y educación
los niños, niñas y adolescentes siguen siendo una oportunidad para el país, una
oportunidad aun en crisis porque hace falta gestar ciudadanía y visión de país
desde los niños y adolescentes y desde una perspectiva de la divergencia de
ideas donde todas las opiniones son válidas. A lo ya mencionado, la organización
de niños y niñas tiene un rol fundamental para continuar teniendo niños
protagonistas y para replicar y compartir las experiencias.
10 de agosto del 2020
Autor: Felipe Vega
Referencias
(2000). Código de los niños y adolescentes.
Recuperado el 8 de 08 de 2020, de
http://www2.congreso.gob.pe/sicr/cendocbib/con2_uibd.nsf/785F189E4413AAE805257662007254DA/$FILE/PERU_LEY_27337.pdf
Congreso
de la República del Perú. (2001). Nuevo Código de los Niños y
Adolescentes. Recuperado el 08 de Agosto de 2020, de
https://www.mimp.gob.pe/files/direcciones/dga/nuevo-codigo-ninos-adolescentes.pdf
Revista
internacional de NATs . (2017). Las niñas, niños y adolescentes
trabajadores ante el cinismo del modelo civilizatorio dominante. Lima:
IFEJANT.
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